La música en la tele
zapeado por zaperu

Se anuncia un nuevo programa musical en la tele pública. Lo va a dirigir Jesús Ordovás, responsable del veteranísimo "Diario Pop" de Radio 3. Promete un hueco para la música menos comercial (para eso ya tenemos 40TV) y actuaciones en directo. Con estas credenciales pinta bien; veremos en qué termina la cosa.
Hace tiempo que en televisión se echa de menos un programa musical decente. Ya sé que están 40TV, MTV o VH1 que con 24 horas de música diaria, malo será que no pongan algo del gusto de cada espectador particular, pero estas cadenas no están al alcance de todos los que nos sentamos delante de la tele.
Lógicamente las cadenas privadas generalistas, que tienen que hacer caja, o no programan absolutamente nada relacionado con la música (¿alguien ha visto un programa musical en Antena 3?) o, como en el caso de Tele 5, ponen OT o esa cosa que ellos llaman "En concierto" y que no es más que una telepromoción del grupo de turno.
Por tanto, es la tele pública la que debe hacerse cargo de dedicar una parte de su programación a la música de verdad, no a las operaciones de marketing. Durante muchos años en La 2 se podía ver semanalmente un concierto de música clásica (no sé si eso sigue siendo así) y ahora los sábados por la mañana Fernando Argenta dirige y presenta "El conciertazo", con el que pretende acercar la música a los niños. No es que yo sea fan de estos programas, pero sí creo que son necesarios. Yo casi que me quedo con "Los conciertos de Radio 3", en las madrugadas de La 2, por los que han pasado músicos de todos los estilos y para todos los gustos. (Gracias a Paco Pérez Bryan por haber invitado a los gloriosos The Nomads, que ya peinaban canas o ningún pelo en absoluto).
Pero a parte de esto, nada. Bueno está ese sucedaneo de OT llamado "Gente de primera", y hasta hace unos meses las telepromociones "MúsicaSí" o "MúsicaUno", que vienen a ser a los programas musicales lo que "Cartelera" a los de cine.
Mi memoria telemusical se remonta al mítico "Aplauso" con Silvia Tortosa y José Luis Tony Manero Fradejas, por donde desfilaron los más populares (y petardos) entre el 78 y el 82. Menos comerciales eran "Popgrama" y "Musical Express", pero el que más me impactó fue "Caja de Ritmos". Una acelerada versión del I wanna be your dog de los Stooges a cargo de la bilbainas Vulpess (Me gusta ser una zorra cantaban ellas) acabó precipitadamente con el programa, pero antes hubo la oportunidad de ver a gente como Parálisis Permanente o a un jovencísimo Loquillo.
A mediados de los 80 la oferta se multiplica: "Tocata", para lo más popular, "La Edad de Oro", daba cabida a lo mas “moderno”, "Auambabuluba", con el inigualable Juan de Pablos en plan nostálgico y mi favorito "FM2", con Diego A. Manrique de jefe y Christina Rosenvinge ejerciendo de presentadora-lolita poniedo a cien mis hormonas adolescentes. A todo esto, que no era poco, había que añadir los sábados por la mañana las estupendísimas canciones que podíamos ver en "La Bola de Cristal".
Un poco posterior, pero bastante digno fue "Plastic", donde lo mismo te ponían el video de London Calling de The Clash que un alucinado playback de unos desconocidos Extremoduro.
Y después la nada. O la casi nada. Bienintencionados fueron “Qué noche la del aquel año” con un Miguel Ríos en plan exquisito (un día les espetó a Siniestro Total que cómo era posible que un grupo triunfara con una canción titulada Ayatolah no me toques la pirola) y “Séptimo de Caballería” donde las actuaciones en directo compensaban las infumables entrevistas de Miguel Bosé.
Así llegamos hasta el día de hoy, con una preocupante sequía de música en televisión que espero que el programa de Jesús Ordovás consiga mitigar.