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miércoles, febrero 13, 2008

273 Kelvin

zapeado por zama


Si en la variedad está el gusto, en la comparación está el refinamiento. Uno puede considerar muy buena la fabada de lata, pero cuando come una hecha en cocina de carbón lentamente durante 5 horas y reposada un día fuera de la nevera, descubre que Litoral se dedica a meter plástico naranja en un cilindro y cubrirlo de gelatina. También sucede con la vivienda: te pasas 4 años viviendo en un, para ti, lujoso piso de la zona centro, espacioso, sofisticado y cultivando una gran vida social. Pero cuando te mudas te das cuenta que la zona era un gueto y olía mal, que los metros cuadrados no cuentan si las pelusas lo están ocupando, que un perro de conchas no es sofisticado, sino hortera, y que la vida social no se mide por el número de días que haces botellón a la semana. Cosas de la perspectiva.

Con la tele pasa igual: la categorización que realiza cualquier ser consciente (excluimos por tanto espectadores de "Allá tú") establece los niveles en base a patrones conocidos, como la Oficina Internacional de Pesos y Medidas. Así, siempre me había parecido que "Pasapalabra" era un concurso que, aun presumiendo de culto, se basaba sólo en una cuestión de azar además de ser lento, demasiado repetitivo (teniendo en cuenta que un concurso siempre lo es) y con nulo bagaje técnico y artístico. Pero, hete aquí que la programación nos depara, casi parejo en franja horaria, algo titulado "Money, money". Y claro, es como aparcar un 307 al lado de un 206: hay 101 puntos de diferencia.

"Money, money" es un concurso de preguntas y respuestas. Como muchos otros, como por ejemplo "Saber y ganar". Si éste último hace, no sé, 40 preguntas en media hora, "Money, money" debería tener un ratio similar para proporcionar al programa un ritmo adecuado. Pues bien, "Money, money" tiene como contenido un mínimo de 8 preguntas y máximo de 13 con una duración de 70 minutos. Si a eso le añadimos que la mitad de ellas las respuestas posibles son "Sí" o "No", nos hacemos idea de la complejidad intelectual del producto.

Ya tenemos claro que el concurso no tiene como objetivo principal el cultivamiento mental, por lo que ha de basar su atractivo en otros puntos: el premio y la carne. El posible premio sí que es llamativo: más de un millón de euros. ¿Qué hay que hacer para conseguirlo? Pues acertar las preguntas (ocho preguntas ocho, todo un reto sólo al alcance de las élites) y tener suerte eligiendo bailarín: la carne; machos y hembras bamboleantes al ritmo de repetitivas melodías, fieles al estilo mamachicho que tanto nos ha marcado a la generación babyboom de la Nocilla. Estos bailarines tienen unos pergaminos enrrollables que esconden los premios, quedando los figurantes muy estilizados cuando se abren (los pergaminos). Dinero y sexo unidos por el genio pensante del creador del formato, igual que un puticlub pero sin barra.

¿Y qué da sentido a todo esto? Si te haces esta pregunta es que nos ha captado el tono del post. A esto no le da sentido nadie, ni Richard Feynman en sus lecciones más magistrales podría sacar partido a un engendro como "Money, money". Así pues, Josep Lobató, que es el presentador del espacio, poco puede hacer salvo joderlo más. Y ese es su grano de arena: empujar hacia el abismo a un moribundo inválido ciego con síntomas de inanición y metástasis generalizada. El chico aporta otras dos cosas: leer "" de la pantalla que tiene delante y leer "No" en la pantalla que tiene delante.

Actuando con el rigor exigido, podemos decir que la escala tvzap de valoración de emisiones televisivas en formato concurso define el 0 como el valor obtenido por "Money, Money" y el valor 101 como el valor obtenido por "Pasapalabra". En esta misma escala patrón, "Identity" obtiene un valor de 2 kilo-tvzap.

Como curiosidad científica apuntaremos que el denominado "cero absoluto", el valor teórico más bajo posible en la escala tvzap, donde las neuronas receptoras de la emisión televisiva carecen de movimiento y se incumple el principio de indeterminación de Zapseinberg (es imposible determinar, simultáneamente y con precisión arbitraria el par de variables "aburrimiento" y "vergüenza ajena"), es el punto asignado a "Allá tú", correspondiente con el valor -273. Trillones.

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martes, agosto 28, 2007

Gente de frente

zapeado por zama



Decíamos ayer que la moda de los concursos en la tele tenía sus días contados tomando como base la periodicidad de tendencias dentro del panorama televisivo. Craso error el cometido. Auguraba de aquella el paso al ostracismo de "Pasapalabra" y como buen cítrico con ojo de buen cubero tenía más razón que una santa: "Pasapalabra" desapareció de nuestras vidas. Pero tras un cambio de cadena y menos tiempo del que yo he tardado en regresar al blog, ahí lo tenemos de nuevo, con su rosco y un presentador que se trabuca más que su antecesora. ¿Imposible? ¿Increible? Pues sí, ambos, pero cierto.

Y así, para sorpresa de todas mis personalidades, la tele se llena de concursos. Hay tantos y tan variopintos que podría estar hablando los siguientes 12+1 posts de ellos. A lo mejor lo hago, pero no hoy. Acabo de volver de unas largas vacaciones blogueras y unas cortas vacaciones laborales como para echar el resto de mi bilis en un solo post. Sólo hablaré de uno: "Identity". ¿Algo que ver con la película? No, no hay atisbo de motel, de noche lluviosa, de asesino ni de horribles crímenes. Por lo menos de cámaras para afuera.

Ayer le di una segunda merecida oportunidad al concurso. Qué queréis que os diga, el 40% de la población española receptora de TV anoche podía estar viendo a Grissom, pero ya me cansé hace tiempo del sobrino de la Señora Fletcher. Despierten españoles, renovarse o morir. No todo puede ser buscar restos de sangre en las paredes ni trozos de fibra en los maleteros. Hay un mundo de sensaciones fuera del 5 de su mando a distancia.

La mecánica de "Identity" es que al concursante se le muestran 12 personas y un panel con 12 identidades, que pueden ser tan dispares como "jugador de selección de española de fútbol" o "suegro del presentador". Y a unir con flechas. Sus únicas ayudas son las pintas de los enigmáticos maniquíes vivos, la cara de póquer que ponen los mismos y tres comodines un poco ful. Uno de ellos es el único error que puede tener, otro es un comité de expertos que, amparados en profesiones rimbobantes (criminólogo, experta en RRHH, ...) tienen opiniones con las misma validez argumental que un niño de 3 años o que un espectador de "Allá tú". El otro comodín, el Tridentity, desvela tres únicos candidatos para la personalidad que escoja el concursante.

Y así, a ir identificando uno a uno persona con identidad. Puede plantarse cuando quiera o seguir arriesgando. Premio máximo: 100mil euros. Premio mínimo: 0 pelotero.

El concurso lo presenta Antonio Garrido, con bagaje como actor ("Los simuladores") y en el breve-concurso "Gente de mente". A estas alturas de la película que el conductor del programa no te ponga los nervios de punta ni tenga más protagonismo que los concursantes es un mérito, por lo que bravo por él.

Desde la soledad compartida de mi salón siempre me quejo de que los concursos de la tele son más cuestión de azar que de conocimientos y que el nivel, la calidad y las neuronas empleadas en su elaboración por los guionistas y documentalistas se cuentan con los dedos de las manos de un manco. Ayer, con la cabeza colgando desde el sofá y los pies al aire (postura ideal para el sobrerriego cerebral y cierto colocón onírico) me daba cuenta de que "Identity" no se sale demasiado de esa pauta, salvo en el tema del azar. El concurso puede ser estúpido, sí, pero no engaña a nadie. Aquí el premio no depende que en ese día el rosco consista en "empieza con la M, capital de España" o "empieza con la M, capital de Suazilandia". Mantiene un criterio constante de dificultad y la igualdad de oportunidades, en los días que corren, es un bien escaso.

Si a eso le añadimos que la mecánica invita a jugar desde casa ("el gordo es el catador de pasteles fijo") y que, por encima de todo, no lo presenta Sobera, tenemos el programa perfecto para las noches en que se te jode el adsl, la xbox, el disco duro reproductor y se magnetizan con sus campos para abajo todas las partículas de tus discos DVD.

Zama ha vuelto. Con ánimos renovados. Y esta vez es para quedarse.

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lunes, julio 09, 2007

Maneras de mentir

zapeado por zaperu


La semana pasada pudimos disfrutar/sufir en la 2 el debate sobre el estado de la nación. En el citado debate asistimos a la exposición por parte de nuestros bien pagados líderes políticos de lo que es su versión del estado del estado. El presidente del gobierno nos presentó un país que, si no es el mejor de este mundo le anda cerca; el presidente de la oposición ofreció su punto de vista que, una vez oído, no se entiende cómo el pobre Rajoy aún no se ha sacado un billete en el próximo cayuco rumbo a cualquierotrositio.
Horas después del cara a cara ZP/Rajoy en Noche Hache, los guiñoles sacaron a Angelito Acebes reinterpretando el superhit de LeñoManeras de vivir”. Muy divertido y, sobretodo, muy atinado. Me imagino a Rosendo descojonado en su casa mientras un melenudo guiñol de ese doctor de las medias verdades, secretario general pepero, que es Angel Acebes meneaba sus aznarianos pelos al ritmo de “Maneras de mentir”.

Mariano habló mucho, sobre todo de ETA, pero a parte de las actas y de la exigencia a ZP para que demuestre su inocencia, me quedé con eso del catecismo del buen socialista en referencia a la asignatura de Educación para la ciudadanía. Esa mención del catecismo me llevó a lo evidente: a la iglesia católica y a sus mandamases. Si no fuese porque sus medievales opiniones influyen en ¿millones? de personas, esas barbaridades que escupen por sus bocazas serían dignas de un programa de humor en prime time.
Como los jerifaltes de esa secta cristiana autodenominada católica (i.e. universal) no pueden decir abiertamente que están en contra de la mayor parte de los contenidos de esa asignatura, porque se pondría en evidencia que los derechos humanos y los valores democráticos que ahí se enseñan están en clara oposición a sus totalitarios planteamientos, todo lo centran en el tratamiento que en dicha asignatura se da al sexo en general y a la homosexualidad en particular.

Propongo un pequeño ejercicio que trata de mostrar lo ridículo de su postura: supongamos que Dios existe y que ha creado el Universo y todo lo que contiene, entre otras cosas nuestro planeta, que en comparación con todo el Universo vendría a ser como la diminuta cagada de una insignificante hormiga en medio de la inmensidad de la Amazonía. ¿Es lógico pensar que ese dios creador está preocupado por lo que los habitantes de este pequeño trozo de roca perdido en una de las miles de millones de galaxias que constituyen su creación hacen con sus órganos sexuales?. Yo creo que no. Además, si efectivamente está preocupado por dónde metemos nuestros penes y qué metemos en nuestras vaginas, ese dios es un cabrón porque primero nos da el instinto sexual e inventa el orgasmo y luego nos limita enormemente su uso.

Y para terminar, otro aficionado a manipular a sus súbditos: Kim Jong Il. El viernes en Cuatro pudimos ver Amarás al líder sobre todas las cosas, un estupendo reportaje de Jon Sistiaga sobre Corea del Norte y su alucinado régimen. El documental no muestra toda la realidad del país ya que los guías/comisarios políticos que acompañan a los periodistas camuflados de turistas ejercen un férreo control sobre todo lo que se graba, pero lo que se ve es suficiente para hacerse una idea del espanto en el que viven esos 22 millones de desgraciados que han tenido la mala fortuna de nacer al norte del paralelo 38. Recomiendo su visionado a los que no lo hayan hecho ya, supongo que en la inmensidad de internet no será difícil de encontrar, y que cada uno saque sus propias conclusiones.

jueves, junio 07, 2007

Menos mal que nos queda... los Fisher

zapeado por zaperu


Ultimamente veo muy poco la tele. Mejor dicho, últimamente paso más o menos el mismo tiempo que antes delante del televisor pero no veo nada. Deambulo de un canal a otro sin ningún destino fijo.


Los informativos eran una de mis adicciones, pero llevo una temporada sin consumirlos. La campaña electoral los adultera y a mi cerebro no le sientan bien. Pensaba que después de las elecciones iba a poder consumirlos de nuevo sin temor a indeseados efectos secundarios, pero la ruptura de la tregua por parte de los gilifascistas de ETA hace que su contenido vuelva a ser tóxico.

Me pone malo ver al estúpido/cobarde/fascista de Otegi diciendo esas barbaridades que dice, mientras sus compinches de eso que llaman ¿izquierda? patriótica le ríen las gracias. Prefiero no comentar la sensación que me producen las reacciones y declaraciones de los otros salvapatrias (afortunadamente desarmados), esos que un día fueron azules, ahora naranjas y siempre unos cínicos ventajistas [Mariano dixit: "si no le ponen bombas es porque ha cedido y si no cede le pondrán bombas"].


Recomendables los comentarios de Iñaki Gabilondo al comienzo de su informativo (fácilmente localizables en YouTube). En el del martes: "La negociación con ETA es ahora anatema, hasta que el PP recupere el poder, cuando se convertirá en alta política".


De las series veteranas, o nunca me interesaron (Los Serrano) o hace tiempo que me cansé de ellas (CSI). De las nuevas mejor no hablar: Círculo Rojo, El Internado, Corso, Como el perro y el gato, La que se avecina (quizás la única que ha conseguido que le haga un poco de caso).

A los supervivientes de este año ni les conozco y la gran novedad de Cuatro, Factor X, provoca en mí indiferencia frente a los cantantes y odio hacia el jurado. Especialmente Miqui Puig. Hay que joderse con este tipo. Tenía una mierda de grupo, Los Sencillos, que iban de mods y cuya discografía completa no vale ni la mitad que La chica de Mel de Los Flechazos y ahora va de ... no sé de qué coño va. De tonto del culo, ¿por ejemplo?.


Así que mientras espero a que llegue la ración diaria de mis enterradores favoritos, sólo me queda House, que ya no tiene tanta gracia como al principio, y las Mujeres Desesperadas, aunque ya no sé quién mató a quién ni porqué.

viernes, mayo 11, 2007

Sin tele

zapeado por zaperu


¿Cuánto tiempo pasó hace desde tu último día sin ver la televisión?. Según las estadísticas, los españoles (lo que incluye a los nacionalistas periféricos que no admiten esta nacionalidad) pasamos más de tres horas y media frente a esa mágica cajita tonta (yo quizás más). Pero el sábado pasado fue uno de esos días sin tele, como es probable que fuese para varios de los lectores habituales de este blog, por razones que no le importan al resto de los que por aquí se pasan.

Los adictos a algún tipo de droga, la nicotina en mi caso, sabemos lo duro de pasar 24 horas sin consumir, pero los que intentamos controlar nuestras adicciones sabemos que al final no es para tanto. Y este caso de abstinencia televisiva no fue distinto. ¿Acaso alguno se acordó de la tele ese día?.

La tele se ha convertido en el inseparable compañero de casi todas las familias y la razón de muchos de sus conflictos. He leído en algún sitio que no puedo recordar (cagüen n’el hash) que un televisor en la habitación influye negativamente –vía radiación electromagnética– en el necesario y reparador sueño nocturno. La muy necesaria vida sexual de la pareja se ve afectada –vía los delirantes horarios de la tele en ¡España!– por la presencia en el recinto conyugal del televisor. Supernanny siempre recomienda que los tiempos dedicados a la comida deben de prescindir de la compañía de la tele, lo que viene a responder no a aquella pregunta del Aviador Dro sobre si la tele es nutritiva.

Uno que con toda seguridad consume poca tele últimamente es el jefe de todo esto, zama, que debe andar a estas alturas cerca de la casa rosada, que no es el puticlub (Horóscopo) que hay cerca de mi casa, sino la residencia del presidente de la República Argentina.
A los que compartieron abstinencia catódica el pasado sábado, gracias por el cohiba –muy sabroso– y por las WC talks –muy entretenidas–. Y salud para todos.

Deberes para el fin de semana: Dedicar las mañanas a ver Malcolm in the middle en Antena3 y la noche del sábado a emborracharse para digerir más fácilmente el festival de Eurovisión.

jueves, abril 26, 2007

Viva la muerte

zapeado por zaperu


La muerte es la única verdad absoluta. Todos, inexcusablemente, nos enfrentaremos a ella: no sabemos cuándo ni cómo, pero algún día todos disfrutaremos/sufriremos nuestro último minuto de vida. Muchos emplearán esos 60 segundos terminales en recordar a sus dioses lo muy buenos que fueron en vida y que, por tanto, les corresponde una parcela celestial de tamaño proporcional a su bondad y magnanimidad; otros, no tan seguros de haber vivido una vida ejemplar, (¿qué coño será eso?) se resignarán a descender a los infiernos. El resto, los descreídos, los malditos ateos, haremos cábalas sobre la parte de nuestro cuerpo que resultará más apetitosa a los gusanos.

Debido a esta imposibilidad de escaquearse de la muerte y dado que a la inmensa mayoría de los vivos no nos apetece morirnos, la mayor parte de nuestro tiempo tratamos de obviar esta realidad y nuestro ocio y entretenimiento no suele tener a la muerte como protagonista.

De esto son muy conscientes los responsables de la programación de las distintas televisiones. Así la muerte en TV no suele ocupar mucho tiempo. En los espacios de entretenimiento ni se menciona. Los informativos hacen recuento de los muertos provocados por la violencia cotidiana. Los programas de casquería sólo se ocupan de ella para explotar el morbo de la muerte de personas famosas. En las series es la herramienta favorita para deshacerse de los personajes que no funcionan o de los actores que quieren dejar la serie.

Pero hay una estupenda serie donde la muerte es protagonista. Six feet underA dos metros bajo tierra– es la historia de los Fisher, una peculiar familia de funerarios de Los Angeles. La 2 estrenó sus dos primeras temporadas hace algo más de tres años y luego la abandonó. Ahora promete emitir la serie completa (5 temporadas) en horario estable, sobre las 12:30 o la 1 de la madrugada de lunes a jueves. Llevan una semana, el mismo tiempo que llevo llegando a trabajar con más sueño del acostumbrado. Pero merece la pena.

martes, abril 10, 2007

Casas de ricos

zapeado por zaperu


Callejeros es un programa de Cuatro (viernes después de la noticias, casi siempre) que veo esporádicamente. Y últimamente con mayor frecuencia.
El viernes pasado, mientras algunos de nuestra especie acudían a las celebraciones de la pasión y muerte de Jesús, el programa nos enseñó (a los que nos quedamos en casa) cómo son las casas de algunos seres humanos.

Un ¿apartamento? (más de 700m2) en Marbella repugnantemente ostentoso. Pertenece a una familia europea, una más de sus varias residencias. Precio: sobre 5 millones de euros.

Una casa en una exclusiva urbanización en Cádiz (creo recordar). Tropecientos m2 entre jardín y casa. Con piscina, sauna, gimnasio, un vestidor más grande que muchos minipisos, sala de cine, supercocina. Es la casa de una irlandesa ex-broker y un inglés financiero. Se mudan por razones laborales. Precio: casi 6 millones de euros.

Familia de editores de Madrid vende casa enorme y estupenda. Los hijos han volado del nido –al menos dos, porque el tercero aún sigue ahí y ya se le ve madurito (¡¿problemas de hipoteca?!)– y la casa se les hace demasiado grande. Y tanto: 3 hijos, 3 amplias habitaciones con 3 amplios estudios. Excelentes suelos. Precio: entre 5 y 6 millones de euros.

Casa de diseño diseñada por el dueño; un arquitecto supercool que ha pensado la casa para que sea lo más en cuanto a residencias para seres humanos. Con muchas cosas muy diseñadas y muy artísticas. Ellos afirman que viven ahí y que es estupenda. Yo no me creo que se pueda vivir en toda esa casa. Precio: más de 7 millones de euros

Y la traca final. Decenas de miles de metros cuadrados en lo algún día fue un monte, en la costa de Mallorca. Impresionantes vistas al mar. Unos 3000m2 construidos. Dos piscinas: una climatizada dentro y otra sin climatizar fuera. Un garaje para ¡11 coches!. La decoración es Ikea-minimalista. El tipo de la agencia inmobiliaria, un excampeón infantil de tenis de Hamburgo, dice que la amueblan un poco porque no queda bien enseñar todo eso vacío. El agente alemán, que llegó en helicóptero aprovechando el helipuerto de la finca, afirma que para mantener esa casa es necesario un servicio de al menos 4 personas. Precio 50 millones de euros.

Callejeros ha dedicado varios programas a la cuestión de la vivienda. En alguno se mostraban las llamadas infraviviendas, en otro sufridos hipotecados ponían en evidencia la avaricia de las constructoras, mostrando un amplio catálogo de defectos en sus viviendas.

Todo lo cual puede sugerir muchas preguntas; en particular las siguientes: ¿no debería ser ilegal, o al menos inmoral, alcanzar semejante nivel de riqueza?, ¿no deberían estar mal considerados socialmente, como las yonquis, o los gordos, o las feas, o los tontos?.

martes, abril 03, 2007

off topic: THE UNDERTONES en Gijón

zapeado por zaperu


Este es un blog sobre televisión con estrictas normas en cuanto a formatos y contenidos. Pero la normas están para (de vez en cuando) saltárselas, y más si la ocasión lo merece. Así que hoy hablaremos del concierto que dieron el pasado sábado 31 los legendarios The Undertones en Gijón.



gig: El concierto estuvo animadito de público pero sin aglomeraciones (como debe ser), y si tenemos en cuenta que el diluvio que caía sobre la ciudad esa noche animaba a quedarse en casa, los que asistimos éramos en su mayoría fieles fans. De los teloneros, Bubblegum, ni idea porque cuando llegamos ya habían terminado. En el rato que tardamos en secar un poco y tomar una cerveza terminaron de preparar todo para las estrellas de la noche. A las 11:30 aparecieron en el escenario Pat, John, Damian, Michael y Bill, cinco cuarentones de Derry de aspecto juvenil (sin estridencias), saludable y un poco pillo. Y ale, ¡a saltar!.


Comenzaron con un sonido un poco sucio que fueron puliendo a lo largo del concierto hasta convertirse en aceptable, quizás lo máximo a lo que se podía aspirar para las características de la sala (esos techos tan bajos no pueden ser buenos). El grupo demostró su respeto por la audiencia en la elección del repertorio basado en sus temas más populares (que era lo que la mayoría quería escuchar). Sólo hubo 4 ó 5 canciones que no reconocí, por lo que supongo pertenecían a su disco de 2003, Get what you need, o al que se anuncia para este año.


Tocaron prácticamente completo su primer disco: Get over you, Girls don´t like it, Male model, I gotta getta, la genial Here comes the summer (con una punki-acelerada versión que hizo que no echásemos de menos los teclados), Jump boys, ... Cuando llegaron al single You´ve got my number (why don´t you use it) los asistentes estábamos entregados.
Completaron con There goes Norman, My perfect cousin (su mayor hit en las listas y de las mejores del concierto) y las más pop pero no menos estupendas Wednesday week y Tearproof de su segundo LP Hypnotized; sólo When saturday comes de The positive touch (me hubiera encantado escuchar It´s going to happen) y nada de The sin of pride.


Por supuesto jamás vi a Feargal Sharkey en directo, pero Pat McLoone ejerce con sobrada eficacia de vocalista; incluso su timbre de voz es similar a aquel tan característico de Feargal. Sorprende ver a John O´Neill, principal responsable de la mayoría de los hits de The Undertones, dándole a su guitarra discretamente en un lateral del escenario, mientras son su hermano Damian y Michael Bradley los encargados de hacer los estupendos coros. El bajista, el más dicharachero y quizás el miembro del grupo que más ha disfrutado siempre con su “vida como undertone” (fijaos en la portada y contraportada de Hypnotized) ejerció de escueto maestro de ceremonias y hasta se permitió algún chiste, de los cuales sólo entendí (me cagüen el acento norirlandes) cuando nos anunció la canción ganadora de Eurovisión 1975 para lanzarse a los acordes de Teenage Kicks. Y para no olvidarme de ninguno: muy bueno el detalle de los guantes con los que Bill Doherty protegía sus manos de las abrasiva acción de las baquetas; y es que los años pasan y el cuerpo tiene que durar hasta que nos toque morir.


Un bis de tres canciones y una hora después de haber comenzado con Jimmy Jimmy, terminaron tocando nuevamente Teenage kicks. Yo quedé muy satisfecho y los que me acompañaron también. The Undertones demostraron en Gijón que son unos buenos profesionales y que los años nos les han hecho perder la ilusión por tocar en directo, por lo que ellos disfrutan con su trabajo y hacen disfrutar a los que vamos a verlos. Además he constatado una vez más una teoría que tengo desde hace tiempo: cuanto más veterana es una banda, mejores son sus conciertos.


bio: The Undertones se formaron en Derry (Irlanda del Norte) en 1975. Feargal Sharkey (voz), los hermanos John y Damian O´Neill (guitarras), Michael Bradley (bajo) y Bill Doherty (batería) comenzaron tocando versiones de sus bandas favoritas en los clubs de la zona. No se comieron un rosco hasta 1978, cuando el EP que habían grabado más de un año antes llegó a manos de John Peel. Aquel EP contenía cuatro canciones: Teenage kicks, True confessions, Smarter than you y Emergency cases. En total 7min 40seg de la mejor música de finales de los 70 (para mí de la historia, pero yo no soy objetivo).


El difunto John Peel flipó tanto con el tema principal del EP que lo radió una y otra vez en su programa afirmando que Teenage kicks era la mejor canción de todos los tiempos. Conseguir un fan como Peel facilitó a los Undertones la grabación de su primer LP The Undertones (1979) a los que siguieron Hypnotized (1980), The positive touch (1981) y The sin of pride (1983).
Poco después de la aparición de su cuarto LP el grupo se rompió. Parece que Feargal Sharkey no mantenía una buena relación con sus compis y decidió empezar una carrera en solitario que le llevó, tras tres almibarados discos, a la nada más absoluta. Actualmente parece que le va bien como productor musical y locutor en la BBC. Es también probable que la mala acogida de The sin of pride, en el que se alejaron definitivamente del estilo de sus comienzos, tuviera alguna influencia en la disolución de la banda.


Los hermanos O´Neill, alma creativa de The Undertones, formaron That Petrol Emotion, donde dejaron de cantar a los desajustes hormonales de la adolescencia para dedicarse a la lucha por la causa republicana en el Ulster a través de un rock personal, combativo y lleno de ritmo. That Petrol Emotion publicó su quinto y último disco en 1993.


En 1999 The Undertones se reunieron, con su amigo Pat McLoone sustituyendo a Feargal Sharkey a la voz, para tocar ante sus nuevos fans de Derry. La experiencia funcionó mejor de lo que nadie hubiese esperado y ellos debieron pasárselo bien porque decidieron repetir la experiencia por otras ciudades. Así comenzó una segunda etapa en la banda que ha continuado hasta ahora. En el camino, además de muchos conciertos, un estupendo doble CD con todos sus singles, True confessions (singles: A’s+B’s) (2000), un disco con nuevas canciones, Get what you need (2003), otro que está al caer y un documental sobre la vida, obra y milagros del grupo.


Así que ya sabéis, si os pilla un concierto de The Undertones cerca de casa id a verlos que seguro pasáis un buen rato y ¡nada de bajarse sus canciones del emule!.

jueves, febrero 22, 2007

Una rana en una caja de zapatos

zapeado por zama


Parece para muchos que la tele y la literatura son enemigos acérrimos y que no pudieras comulgar con ambos a la vez. No me las voy a dar aquí de ávido lector porque no lo soy ni de coña. De hecho, llevo demasiado tiempo sin leer un libro del tirón y no dejando al segundo capítulo los pocos que empiezo. Pero que conste que me pasa también con los programas de la tele, las series, las pelis, los estudios, el trabajo, la limpieza del hogar, el deporte, la organización de eventos y festejos, los feeds de mi bloglines... No me centro.

Así que ni leo libros ni veo la tele, detalle este último que se nota en la densidad de actualización del blog. Pero este fin de semana me han bendecido con dos cosas. La primera es una noticia de las que llevaba tiempo esperando. Los tres Antonio Rico han decidido editar la antología de sus críticas en La Nueva España, y aunque en rara ocasión, (en concreto en 1, 2, y 3) hemos procedido a dar eco de noticias, entrevistas o críticas externas, la ocasión sin duda la merece.

Las críticas de Antonio Rico, de cualquiera de los Antonios Ricos que se esconden bajo el heterónimo, son los dos primeros minutos de lectura cada vez que puedo coger físicamente La Nueva España, ya que estúpidamente la versión digital del diario no tiene a bien incluirlas. Son ácidas y honestas como House, filosóficas y profundas como Punset, divertidas y surrealistas como Los Simpson y edificantes como cualquier documental de La2. Todo eso en una columna de 5 centímetros de ancho. Ahora por fin, podré librarme de la caja de zapatos con 2mil artículos recortados y tenerlos todos en un libro, con su encuadernación de simulpiel, bonito y barato, justo al lado de otro grande, Pepe Colubi y "La tele que me parió".

Y como abrir de boca del libro que pienso comprarme mañana mismo, aquí va la entrevista-presentación:


Antonio Rico lleva más de la década que abarca la antología «Teoría de la rana 1996-2005» (editorial Laria, Biblioteca de autores asturianos) practicando la crítica televisiva en LA NUEVA ESPAÑA, que no quiere decir, como bien matiza el autor, hablar mal, sino confrontar (en el buen y recto sentido), analizar y también aplaudir o censurar, según los casos, lo que acontece en las pequeñaspantallas, reflejo del mundo. ¿Por qué no entraron en este volumen las críticas anteriores a 1996? El autor implícito -Antonio Rico- no se pone de acuerdo. Los autores reales, que son José Manuel Errasti, Juan Jesús Alonso y Basilio Tomás Aramburu ofrecen distintas excusas, y arranca así la entrevista donde autor real e implícito se solapan en esa figura que es, al decir de los teóricos, el autor de ficción:

-Por fijar un período redondo, perjuicios del sistema métrico. Además, los primeros años están un poco borrosos, así que lo dejaremos a los historiadores. Lo que importa es que ya se está preparando la segunda antología, de 2006 a 2015, y que por eso seguimos trabajando en nuestra columna diariamente.

«Teoría de la rana», antología de los «En canal» publicados diariamente por este periódico, lleva ese título porque, según la argumentación de la contraportada, una rana introducida en agua hirviendo salta escaldada, pero no lo hace si el agua se calienta gradualmente. La parábola, dice Antonio Rico, ilustra lo que ha pasado durante esta última década con la televisión en España.

-¿Es para tanto?
-Bueno, la cosa no estaba tan bien hace diez años, pero empeoró y degeneró hacia el horror. Con excepciones, porque siempre hay algo estupendo que ver en la televisión. Pero sólo hay que fijarse en las cosas que se pueden contar a un chaval de 15 años: que antes no había tele por la noche, que antes decían que con las televisiones privadas aumentaría la calidad, y ahí es cuando se parten de risa... En general, se puede resumir con que la televisión temática ha mejorado muchísimo y la generalista, no, con un factor que influyó mucho en las televisiones temáticas para quemejoraran, que es que antes no existían. En los últimos años, por hacer otro resumen, hemos tenido los mejores y los peores programas de la historia.

-Las series sí han mejorado.
-Y han sustituido al cine. Con la desaparición de las series de 25 minutos, las nuevas se han convertido en la gran producción de la industria. Tienen a los mejores guionistas del mundo, lo producen las propias cadenas, funcionan en pantalla, resultan baratas.

-En el «debe» televisivo, ¿qué géneros marcaron el declive?
-El género rosa. Primero fue «Corazón, corazón», que sería como el «Hola». Luego el «Qué me dices», con tono más irónico... Pero es que la teoría de la rana es incompatible con hitos, ha sido todo progresivo, la temperatura no subió de golpe cuarenta grados para que saliéramos escaldados. Aunque hubo programas que sí la hicieron subir tres, como «La máquina de la verdad».

-Que ahora vuelve en forma de polígrafos (y no nos referimos a Jovellanos).
-Claro, se trata de poner el pie en un lugar que ya está pisoteado, una vez se alcanza un nivel de telebasura, ya no hay marcha atrás. La excepción quizás es Buenafuente respecto a Sardá.

-Al que, sin embargo, defendían al principio.
-Sí, tenía razón Javier Blanco, que nos decía «ya veréis, ya veréis». Al final Sardá resultó tener menos talento del que aparentaba. Empeoró mucho cuando se le acabó la competencia con Navarro y marcó el bajón cuando el programa fue altavoz de «Gran hermano», que era como montar un circo y pretender que no te salpicara, como el payaso listo. Es culpable de traicionar al proletariado.

-¿Y eso?
-Hay que tener cuidado en poner a dos a que se peleen a cara perro a la hora en que vienes de trabajar y sólo quieres descansar antes de irte a dormir. También hay que recordar que hay programas malos que hacen más daño porque están muy bien hechos, como «Supermodelo». No es lo mismo un buen programa que un programa bueno.

-¿A la tele le quedan dos telediarios?
-Los chavales ya ven «House» o «Prison Break» cuando quieren, antes de que llegue la televisión bajo demanda ya lo sabemos hacer mucho mejor pirateándolo. Pero la tele seguirá en el directo. Un Madrid-Barça no te lo puedes bajar de internet.

-Platón es uno de los más citados de su libro. ¿Por qué tanta filosofía para ver la tele?
-Por la profesión y porque todo se puede explicar con los Simpsons y Platón. Cuando empezó la columna de el «En Canal» creímos que hablar sólo de televisión nos cansaría. Pero es que todo pasa por la televisión. Así que puedes hablar de todo. Y la filosofía da claves que nos iluminan. Además, Platón, hoy, no haría crítica de televisión. Haría televisión.

¿Y hasta aquí el post? ¿Tres semanas de dique seco para esto? Pues no, porque como bien antes dije este fin de semana me han bendecido con dos cosas. La segunda es una estupenda camiseta con el dibujo que figura en la parte superior, leiv motiv de mi vida a partir de este mismo momento. Si Platón siguiera vivo, haría televisión y tendría esta camiseta.

lunes, febrero 05, 2007

La hipótesis Gala

zapeado por zama


Probablemente sólo haya una cosa más genuinamente gay que organizar un fiesta para ver la ceremonia de los Oscar: organizar una fiesta para ver el festival de Eurovisión. Puede que parezca que el comentario no viene a cuento y que hasta tiene cierto tufillo homófobo. Nada más lejos que Cuenca y a pesar de que me pueden sermonear con el "excusatio non petita, acusatio manifiesta", me pongo la venda antes de hacerme la herida: este no es un post homófobo. Ni heterófobo.

Me pregunto entonces, ¿qué posicionamiento sexual tiene una persona que organiza una fiesta para ver la gala de los Goya? Indudablemente, no se puede afirmar con total rotundidad que sea tan gay como alguien que anima a Las Ketchup en la ronda de votaciones con una banderita en la mano y una tarta de fresa en la mesa de centro, pero tampoco es tan macho como alguien que llama a sus amigotes para cenar pizzas, cerveza y ver la final de la Liga de Campeones.

Así pues, ya tenemos todos claro que la gala de los Goya no es ningún método ciéntifico de asignación de identidad sexual. Puedo seguir hasta el infinito diciendo aquellas cosas para las que no sirve una gala de los Goya u optar por definir para qué sirve. Pues además de para premiar a los artistas y científicos de la academía de las artes y las ciencias cinematrográficas, los Goya tienen básicamente dos fines sociales:

- Rellenar cuatro horas de televisión.

- Proporcionar argumentos para poner a parir a la academia de cine y al presentador de la gala por el coñazo perpretado.

Tras bastantes días de reflexión y de alimentación opinativa de distintos medios, he llegado a la conclusión de que este año estas acciones desinteresadas no han sido cumplidas ni por asomo. La gala rellenó tan solo 3 horas y media, en virtud de la política del acojone diferido: se anunció a bombo y platillo que la gala se iba a emitir con delay y que todos aquellos que se excedieran en su discurso de agradecimiento serían convenientemete eliminados en la sala de montaje. El resultado: los premiados pasaron ante el micro como centellas, que casi casi no agradecían ni a sus padres el hecho de haberles parido. Bien, bravo, me parece excelente. El año que viene pongamos un francotirador en la platea y al que se exceda del minuto y medio, tiro de advertencia en la rodilla.

El otro fin sin ánimo de lucro, el de los argumentos para el escarnio de academia y presentador, se me antoja contradictorio con la situación de años anteriores. Baterías de críticos y hordas de opinadores lanzaban siempre sus más mordaces ataques contra la gala: que si vaya aburrida, que si qué mierda de guión, que si hay que ver que poco sentido del espectáculo, que cuanto nos queda por aprender de los oscar... y así un sinfín de frases tipo del estilo de "el fútbol es asín". Pero oh sorpresa, este año unanimidad en que la gala ha estado muy bien, el presentador un hacha y todo de color de rosa. Pues qué quieren que les diga, ni tanto ni tan calvo.

Ni tanto porque parece que no recordamos cuando la gala la presentaba estupendamente Rosa María Sardá o el Wyoming y sólo parece venir a la memoria los torpes intentos de Cayetana. Y ni tan calvo porque, sí, Corbacho nos cae bien a todos y "Homo zapping" era un gran programa, pero ¿de verdad alguien cree que el guión era ingenioso? ¿Es que acaso eran divertidas las parodias de películas? Pues si alguien así lo cree, se lo quito de la cabeza, porque está terríblemente equivocado. A lo mejor es que la capa de maquillaje que llevaba Corbacho no me dejó ver el divertido transfondo de parodiar "Salvador" con un tío que juega a baloncesto mientras Andrés Montes grita "ratatatatá". A lo mejor es eso, o a lo mejor es que no tenía ni puta gracia.

Mención aparte es el tema de la actitud de entregantes y premiados. ¿Por qué Nawja Nimri y Dani "el-cardo-del-lotto" Martín ni siquiera sabían que tenían que dar dos premios? ¿Unos "artistas" que no se acuerdan de su guión tienen como culmen de la improvisación la frase "no nos acordamos del guión, con lo que los nominados son...". ¿Por qué Bebe tiene que salir al escenario con una cámara de "Caiga quien caiga"? ¿Alguien se imagina a Julianne Moore subiendo con una cámara a recoger el Oscar (salvando todas las distancias)?

En fin, que a mi, por extraño que parezca, me gusta la gala de los Goya, pero la diferencia notable entre años anteriores y éste no la he visto por ningún sitio. Es un hecho objetivo que ha sido más corta, es incontestable que la ha visto más gente, pero las críticas de años anteriores y su ausencia en éste se debe, a mi entender, a un puro y llano criterio de odios personales.

Trataré de corroborar todo esto el año que viene, momento en el que organizaré una fiesta en mi casa con pizzas y cerveza para ver la gala. A ver si así me vuelvo bisexual.

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miércoles, enero 17, 2007

De profesión antónimo

zapeado por zama


Cuando éramos pequeños y nuestra tía abuela, o un familiar de esos que ves una vez cada 5 años o esa señora que venía a tomar un café a casa y se llevaba siempre las mejores pastas a la boca (la muy gorrona), nos prestaba un poco de atención desde el poderío físico que le da a los adultos esos 80 centímetros de más, solían hacer 4 cosas:

- Darte un achuchón y un beso y dejarte marcado el carmín en el papo.
- Sacarte los colores con alguna frase del tipo "hay que ver que guapo y que vergonzosoooooooo"
- Preguntarte qué tal la escuela (siempre quise responder: "jodida, señora, esta semana me ha tocado llevarla en el corre-pilla todos los putos recreos y encima la cartulina roja que hemos recortado hoy me ha quedado como el culo; así es la vida de los preescolares")
- Preguntarte qué querías ser de mayor

Los adultos y su determinismo. Hoy, ya sin carmín en el papo y mirando desde arriba a los niños, jamás se me ocurriría preguntar a uno qué quiere ser de mayor. Y no por curiosidad, que la tengo, sino porque sé de buena tinta que es una pregunta que carece de sentido en el siglo XXI. No hay más que ver la tele. Las flamencas quieren ser alcaldesas, las alcaldesas consortes quieren ser famosas, las peluqueras quieren ser starlettes, los cantantes quieren bailar, las modelos quieren ser monologuistas, las herederas de imperios quieren ser granjeras, etc.

Y al carro de esta nueva tendencia del mercado laboral se suma laSexta con "Anónimos", programa "donde los famosos dejan de serlo". Llevamos una década de gente no-famosa que quiere empezar a vivir del cuento y ahora va la nueva cadena y le pretende dar la vuelta al calcetín del sueño español. ¿Un atisbo de originalidad por fin en la programación? No, hasta ahí podíamos llegar.

"Anónimos" es perpretado por Ángel Llacer, ex-jefe de planta de la industria cárnica de OT, el cual grita y ríe de manera desmedida ante lo que asegura que es la polla. En el comienzo da unas pinceladas resumen de la temática del espacio: Chenoa se disfraza de perroflauta y se mete entre un grupo de sus propias fans; Pepe Sancho se disfraza de facha y se va a buscar la estatua de Franco y a tocarle los cojones a Quique San Francisco. ¿Es acertado el resumen? Al 100%, como que el programa es sólo eso.

Y con eso amenazan que van a hacer todas las semanas: embadurnar de látex la cara de un famoso, darle un guión, soltarle entre un grupo de conocidos y grabarlo con cámara oculta. En mi opinión eso no da para hora y media, y menos teniendo en cuenta los siguientes aspectos manifiestamente mejorables del programa de ayer:

- El maquillaje. Chenoa parecía "Máscara" y Pepe Sancho parecía Alfonso Arús con la careta de Ramón Mendoza.
- Las situaciones. Chenoa como perroflauta en un grupo de puberfans sólo da lugar a que éstas se queden mirando con cara de pez al elemento extraño del grupo. A eso y a que la presidente del club deje la marca de autoritarismo necesaria en estas sectas: la llamó "chunga". Pepe Sancho buscando la estatua de Franco es un ejemplo de guión paupérrimo y hacer enfadar a Quique San Francisco debería estar tipificado como delito. Ya tendrá bastante el hombre con sus problemas.
- El presentador. Si no te crees tu discurso, no sobreactúes.
- La hora. Quizás a las 4 de la mañana, compitiendo con las teletiendas y los concursos 906, el programa tendría cierto nicho de público. Haciéndolo con House y Los Serrano lo dudo.

Como final del programa y ante lo que se está transformando en tónica habitual, se abre una votación para determinar cual de los dos invitados ha ganado en comicidad, actuación, etc. Como si fuera Eurovisión pero sin Letonia. A este paso, los telediarios incluirán después del tiempo una ronda de votaciones para averiguar cual de los sucesos contados es el ganador del día.

tvzap, twelve points.

viernes, enero 05, 2007

Re: Re-retrovisión

zapeado por zama


Por manidos supongo que resulten aburridos los comentarios a la política de regreso al pasado constante que nos ofrecen las cadenas generalistas y Antena 3 en particularista. Ya lo dije en su día con motivo de unas merecidas vacaciones de semana santa o tras las sorprendente vuelta de "La ruleta de la fortuna". Pero si las teles se repiten como la morcilla, ¿por qué va a ser tvzap menos? tvzap es más, como Canal+, y si Pancho corre por la playa todos los veranos, pues yo reescribo las mismas cosas hasta que se me ocurran temas nuevos que tratar en el blog (se imploran sugerencias, estoy flaco de ideas y gordo de turrones).

Parece que las jefaturas dirigentes de Antena3 han tirado definitivamente la toalla y han enfilado la calle del medio. Todas las novedades que tratan de aportar (considerando novedad a MariTereCampos, con dos cojones) se convierten irremediablemente en un sonoro fracaso, por lo que se han cogido el TP de cuando era la cadena privada más vista allá por finales de los 90 (su único momento de gloria) y han decidido que las grandes apuestas de comienzo del año sean "Manos a la Obra" (rebautizada por algo que me niego a escribir) y "Sorpresa, Sorpresa". Se puede decir que es el canal que más invierte en I+D+I: incompetencia + desatino + involución.

La serie, inexplicable éxito en su edición primigenia, cosechó buen share el día de su estreno, pero ya ha sido superada por "CSI" en su segunda emisión. El programa de los llantos se re-estrena este domingo. Lo bueno que tiene esta política de eterno retorno es que no he de esperar a que emitan el programa, ya lo conozco de sobra, por lo que puedo criticarlo sin tapujos y sin que me llamen prejuicioso.

La base del programa es la siguiente: Isabel Gemio (que grima me da esta tía, cada vez que la veo se me encoje el esófago y se me cierran los esfínteres, que gritan asustados) ejerce de anfitriona en un plató de 2 millones de metros cuadrados en el que sólo hay un sofá blanco. En estos tiempos en los que el precio del suelo está como está, si yo tuviera ese salón aprovecharia mejor el espacio. Frente a ella, unas gradas supletorias con 10mil jubilados traídos en autobús desde los puntos más diversos de la piel de toro, alimentados a la entrada con un botellín de agua y un bocata de foei-gras. Lo que se dice un público difícil.

La Gemio sale al escenario bajando las escaleras de las gradas, como una cabaretera, saludando a lo Mayra Gómez-Kemp a diestro (hola Jesulín) y siniestro (hola señor Manson), con una flor en la mano como muestra de pureza. Tras el aluvión de achuchones por parte de las septuagenarias y tras agradecer al público y a la cadena esta nueva oportunidad, comienza el programa. ¿Y de qué va todo esto? Pues no sé, me resulta imposible clasificar a "Sorpresa, sorpresa" dentro de un formato televisivo: ¿es un reality? ¿es un programa de variedades? ¿es un concurso? ¿es un programa rosa? ¿es todo ello junto? ¿qué etiqueta le pongo a la entrada, por Dios? ¿De qué me sirve haber migrado a blogger beta si luego me encuentro estas dificultades?

Se trata de un espacio "donde todo puedo ocurrir" (me juego 10milmillones de euros a que la Gemio dice esa frase en los 5 primeros minutos de programa), pero en el que básicamente reunen a familiares emigrados con sus consanguíneos de Zamora, le presentan a una niña a David Bisbal y recuperan el gato perdido de una señora viuda. ¿Con qué objetivo? Además de, supongo, hacer feliz a la gente (como si no bastara con el futbol y el alcohol), conseguir una lágrima fácil en los receptores de sorpresas y, por ende, en los espectadores del pastel.

¿Lo consiguen? Pues claro. Ver a gente llorando es la manera más fácil de hacer llorar a la gente. Es como hacer un programa de título "Bostezo, bostezo" con el objetivo de que los espectadores abran la boca: tienes al público ganado desde el principio. ¿Es legítimo? Pues supongo que sí, pero en cualquier caso, es un auténtico coñazo.

Es aburrido porque ya sabemos que es lo que va a pasar. Que sí, Isabel, que a pesar del título no sorprendes a nadie. Ya sé que detrás del escenario está esa hija a la que el padre no ve desde hace 23 años, por mucho que digas que ha perdido el vuelo (me juego 20milmillones de euros a que hace una de estas argumentando que volaba con AirMadrid). El factor sorpresa en la tele se perdió hace mucho tiempo, y lo que nos quieres ofrecer ya lo hace Patricia todas las tardes, "Dolce Vita" todos los sábados e internet y las webcam todos los días.

Entonces, ¿cuál es el futuro de "Surprise, surprise"? Pues que como estos tipos de Antena3 son tan condenadamente listos que han programado el primer programa el día de la final de OT, se va a pegar una hostia que entrará en los anales de la historia y el programa va a durar 2 semanas, las de los 2 especiales que tienen planeados como prueba (o tortura). La paz sea con vosotros.

Post-post: ¿Es posible escribir sobre "Sorpresa, sorpresa" sin hablar del perro y la mermelada? No.

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lunes, diciembre 11, 2006

Pescadilla antes de Navidad

zapeado por zama


Realmente no tengo nada reseñable que aportar sobre el tema enunciado en el título, pero es que el juego de palabras es demasiado molón como para dejarlo pasar. Así que meto piñón y voy a parir un post alrededor de tan ingeniosa ocurrencia, aunque me cueste sangre, sudor y lágrimas.

Spoiler alert: el siguiente post está desarrollado en formato Pescadilla-que-te-muerde-la-Lola.

SANGRE
Resulta que hace un par de semanas Tele5 iba a emitir un documental (sic) sobre la figura de El Pescaílla, que para el que no lo sepa es el que fuera viudo de la extinta faraona, que para el que no lo sepa era Lola Flores, Lolísima, la Lola de España. El Pescaílla era, por meritos propios, por sus gónadas y en conclusión, padre de Lolita, de Rosarillo y de Antonio, terna González-Flores, hijos los tres de la pareja anteriormente mencionada y formada por Lola Flores y el Pescaílla. Sobre la figura de este último, Tele 5 iba a emitir un documental (sic) la semana pasada.

Como el reportaje de investigación estaba vinculado a la presunta existencia de un hijo bastardo del artista anteriormente conocido como El Pescaílla, la madre del presuntamente existente se fue a los juzgados de Plaza Castilla (como si los atascos fueran pocos ya de por sí) e instó a un juez para que secuestrara (judicialmente) la emisión del documental. El juez en sus propias instancias de Plaza Castilla decidió de que sí, y se apareció en la cadena amiga con la policía judicial y un auto (en un mercedes blanco llegó) para parar la emisión y para estupor de Jorge Javier Vázquez, que gritaba ofuscado: "nosotras emitimos, nosotras decidimos". Atención, licencias: la juez no era él, sino que era ella. Plaza Castilla no era tal, que era Jerez de la Frontera. Nonainonaino.

SUDOR
Tele5 indignadísima en sus propias carnes y en sus tertulias, puso las chuletas en el asador y atacó desde todos los frentes: que si ya les vale, que jopetas que pasada, que si la juez-a no ha visto el documental (sic) y que asín no se puede opinar. Todo un equipo de abogados, liderado por Belén Esteban, embarcados en una cruzada para salvar la vida de los inocentes, los débiles, en un mundo de peligros que opera al margen de la ley. El documental (sic) debía emitirse, España no se puede quedar en la ignorancia, está ávida de conocimiento, necesita saber quien es ese bastardo. Que viva la rumba.

LÁGRIMAS
La juez-a, tras la revisión pormenorizada del (sic)umental decide que no hay intromisión en la vida privada de la supuesta madre del supuesto hijo, por lo que levanta la bandera y deja aTele5 libertad para emitirlo, momento aprovechado por la cadena amiga para coger la bandera y pasearla como si acabara de proclamarse república independiente. Así y con el único fin del interés general, caldea los ánimos de los espectadores tratando el tema en todos sus espacios: A tu lado, el tomate, Dolce Vita, El Buscador, Allá tú, la fórmula 1, Bricomanía, ...

Antena3, innovadora como siempre, aprovecha el tirón y se pega a rueda de su rival, emitiendo ayer domingo oooootro rockumental sobre El Pescaílla ("La verdad de Lola"), con la Patiño y su vena hinchada ejerciendo de Patiño y su vena hinchada. Yo, que he visto cosas que vosotros no creeríais, como una edición del año 92 del "1, 2, 3" en el canal 50 de TVE, no puedo con este tipo de programa de investigación, así que para mi la Lola y el Pescaílla pueden perderse en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.

Es hora de poner otro capítulo de Futurama.

MORALEJA
La navidad es época de tradiciones. El año pasado repasábamos la lotería, este año toca las broncas familiares. Y, ¿qué mejor que un hijo fuera del matrimonio para joder la cena de nochebuena? Me imagino a la Lola poniendole el pavo por sombrero al Pescaílla y Rosario llorando a moco tendido porque, otra vez, Papa Noel se ha olvidado de traerle el Ibertrén.

No se ha olvidado, gitana mía, que se lo ha llevado al bastardo. Felices fiestas.

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miércoles, noviembre 29, 2006

Que bueno que volviste

zapeado por zama


Ya lo decía Vincent en Pulp Fiction, lo destacable son las pequeñas diferencias. Así, tanto para comparar el remake de una peli con su original, las ofertas de un supermercado con las de otro o para enfrentar a dos países y sus respectivas sociedades, como son Argentina y España, lo divertido no es enunciar lo que comparten sino los pequeños detalles que hacen que se alejen. Sin contar el oceáno, claro está.

Así pues, no es que en Argentina los semáforos estén después del cruce y que girar a la izquierda sea una tarea de pioneros, no es que los peatones se jueguen la vida en cada paso debido a la ausencia del criterio de respeto hacia los humanos paseantes, no es que haya cientos, miles, millones de taxis y que siempre haya uno disponible aunque estés en la zona más recóndita de la ciudad, no es que los coches estén obligados a llevar las luces de día y de noche y que ninguno haga uso de ellas ni de día ni de noche, no es que los pocos que usen las luces las lleven verdes como si fueran gatos.

No es que a pesar de hablar el mismo idioma los términos gastronómicos no se parezcan ni lo más mínimo. No es que a las fresas las llamen frutillas, ni que al maiz se refieran como choclo, ni al pavo como pavita, a las empanadillas empanadas y a las empanadas pastel gallego. No es que los crepes o frixuelos sean panqueques. No es que la pasta se designe invariablamente en italiano, que a las vacas las despiecen en formatos inimaginables, ahora bifé de chorizo, ahora baby beef, ahora te traigo vacío, marchando una tira de asado (que está hecha a la parrila). No es que tengan un espectro de guarniciones tan amplio como la Pampa.

No es que tomen mate como quien respira, no es que los bancos estén vallados como cárceles desde el último corralito, no es que la casa rosada tenga una verja de protección a 20 metros, no es que se besen siempre todos con todos en todas ocasiones cuando se ven y cuando se despiden, no es que brinden en cualquier comida, no es que las fachadas se esfuercen en ver quien tiene los anuncios más grandes en una absurda competición de fealdad, no es que todos tengan claro que dentro de 4 años les toca otra crisis.

No es que a las chicas se les llame minas y a los chicos pibes, no es que los autobuses sean colectivos y los líos quilombos. No es que se use el gerundio para todo y que si dices coger oirás risitas. No es que en la capital vivan 18 millones de personas y todas parezcan caminar a la vez por la calle Florida. No es que las manzanas sean cuadras y estas tengan invariablemente 100 números, no es que las parcelas midan todas 8,66 metros, no es que las aceras sean responsabilidad de la comunidad de vecinos y cada uno pone la que le da la gana, no es que los árboles no sean podados y entren por los balcones de las casas, no es que los parquímetros anuncien que deben ser abonados con monedas de curso legal.

No es que les guste el polo ni que bailen tango por la calle. No es que compartan en menos de 20 metros zonas de lujo y opulencia con barriadas de chavolas.

Lo realmente destacable, lo que marca la diferencia entre España y Argentina es, sin duda alguna, la tele. Son los 80 canales que cualquier habitante tiene, es la ausencia de cadenas generalistas como aquí las conocemos, se trata de la abundancia de temáticos de fútbol, de pelis y series en versión original, de noticias, de música, de realities. Lo que varía de un sitio a otro es la oferta tan amplia, imposible de abordar en una semana. Tan imposible como tratar de conocer Argentina en tan poco tiempo. Aun con estas, he podido llegar a una conclusión, higlight de todo el discurso y que me hará replantearme mis viajes al extranjero:

Los Simpson en sudamérica no tienen ni la mitad de gracia. La demostración, como no podía ser de otra manera, está en las pequeñas diferencias. Por ejemplo, la mítica frase de Bart "Yo no he sido" la transforman en un simplón "Yo no fui". Serán boludos.

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